La Trufa de Otoño (Tuber uncinatum), conocida también como Trufa de Borgoña, es una variedad muy apreciada por su equilibrio entre aroma y sabor, ideal tanto para uso doméstico como profesional. Su temporada va de septiembre a enero, cuando alcanza su mejor expresión aromática.
Visualmente es similar a la trufa de verano, aunque se distingue por sus verrugas más pequeñas y definidas, conocidas como “punta de diamante”. En su interior presenta una carne firme de color marrón oscuro o chocolate, característica de los ejemplares maduros y de calidad.
Su aroma es más intenso y profundo que el de la trufa de verano, con matices elegantes y persistentes. En boca ofrece un sabor agradable, marcado y equilibrado, lo que la convierte en una excelente opción para realzar pastas, arroces, huevos, carnes y platos de temporada.
Disponible en formato fresco, seleccionada cuidadosamente para garantizar frescura y calidad gastronómica.
¿Cómo conservar la trufa si no vas a usarla de inmediato?
Nuestras trufas se entregan siempre frescas, listas para llevar a tu cocina o a la de tu restaurante.
Si necesitas conservarlas durante más tiempo, puedes congelarlas fácilmente en casa o en tu establecimiento.
Para utilizarlas, ralla la trufa directamente congelada sobre el plato.
Si vas a emplearla entera, déjala a temperatura ambiente unos minutos antes para facilitar el corte.





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