TRUFA Natural

Nuestra trufa

La trufa es un producto único, natural y sorprendente. En esta sección queremos mostrarte cómo trabajamos, por qué nuestras trufas son especiales y qué debes saber para disfrutarlas en tu mesa con toda su frescura y aroma.

Láminas finas de trufa negra fresca amontonadas sobre un plato blanco.

Por qué elegir nuestra trufa natural

En nuestra tienda online vendemos trufa fresca directamente del productor, sin intermediarios. Esto nos permite garantizar:

  • Autenticidad: trufa 100% navarra, recolectada en nuestras fincas.
  • Recolección artesanal: realizada a mano, en su punto óptimo de maduración.
  • Selección profesional: gracias al trabajo de nuestros perros truferos adiestrados, capaces de encontrar solo trufa madura.
  • Calidad garantizada: enviamos cada trufa recién recolectada, limpia y revisada, para que llegue a tu cocina con la máxima frescura.

Las trufas, al ser un producto totalmente natural, pueden tener formas y tamaños muy diferentes. No crecen en moldes: se desarrollan bajo tierra, y si encuentran una piedra o una raíz, adoptan la forma del espacio disponible.
Esto no afecta en absoluto a su calidad ni a su aroma.

Cómo recibirás tu trufa

Envío seguro y refrigerado

Preparamos cada pedido con cuidado:

  • Trufas limpias y revisadas una a una.
  • Envío en caja isotérmica, con gel refrigerado para mantener la cadena de frío.
  • Envuelta con papel absorbente para evitar golpes y humedad.
  • Entrega urgente 24 h: la recibes al día siguiente.

Consejos para conservar la trufa

  • Guárdala en la nevera, dentro de un recipiente hermético.
  • Coloca papel de cocina en el interior y cámbialo cada 1–2 días para evitar humedad.
  • Así podrás consumirla en hasta 10 días.
  • Si la quieres guardar más tiempo, lo ideal es congelarla.

Tipos de trufa que recolectamos

Trufa de invierno – Tuber melanosporum

(La trufa negra o “diamante negro”)

  • Corteza verrugosa, negra y ligeramente brillante.
  • Verrugas piramidales de 4 a 6 caras, muy características.
  • Carne firme y densa, con tonos que evolucionan desde el blanquecino hasta el marrón negruzco-purpúreo cuando alcanza la madurez.
  • Venas finas, numerosas y muy ramificadas.
  • Aroma intenso, profundo y envolvente, considerado uno de los más potentes del reino vegetal.
  • Sabor muy marcado, complejo y difícil de describir con palabras.

Trufa de verano – Tuber aestivum

(Trufa de San Juan)

  • Corteza dura, verrugosa y de color marrón oscuro a negro intenso.
  • Verrugas gruesas y bien definidas, con forma piramidal.
  • Carne firme, con tonos que evolucionan de blanquecino a avellana pálido y finalmente a marrón claro.
  • Venas muy numerosas y apretadas, de color blanquecino.
  • Aroma moderado pero sugerente.
  • Sabor suave, con matices a frutos secos como avellana o nuez.

Trufa de otoño – Tuber uncinatum

(Trufa de Borgoña)

  • Corteza marrón negruzca, dura y resistente.
  • Verrugas marcadas, pero más estrechas que en la trufa de verano.
  • Carne de color marrón oscuro, entre café cortado y chocolate.
  • Aroma más profundo, intenso y persistente que el de la trufa de verano.
  • Sabor muy agradable, más marcado y aromático.

 Temporadas de la trufa y sus características

Trufa de invierno — Tuber melanosporum

Temporada aproximada: del 1 de diciembre al 15 de marzo.
La melanosporum necesita frío para madurar correctamente. Su aroma y sabor alcanzan el punto máximo en pleno invierno.
En nuestras fincas mantenemos la humedad adecuada mediante sistemas de riego, ya que en nuestra zona apenas llueve, especialmente en los últimos años.
Durante la última fase de maduración, si no hace suficiente frío, el exceso de humedad unido al calor puede estropear parte de la trufa.

Trufa de verano — Tuber aestivum

Temporada: de mayo a septiembre, con mayor recolección desde junio.
Su producción depende en gran medida de las lluvias primaverales: sin agua, la trufa de verano no se desarrolla correctamente.
Es ideal para platos frescos gracias a su aroma suave y delicado.

Trufa de otoño — Tuber uncinatum

Temporada: de septiembre a enero.
Requiere zonas naturalmente húmedas para crecer, por eso aparece en áreas más frescas y húmedas de Navarra.
Su aroma es más intenso que el de la trufa de verano y su sabor resulta especialmente equilibrado.