La Trufa Negra de Invierno (Tuber melanosporum), también llamada Trufa de Périgord o Diamante Negro, es la variedad más apreciada en la alta gastronomía. Recolectada en su temporada natural, de diciembre a marzo, destaca por su aroma complejo y envolvente, y por su sabor único e inconfundible.
Su característica corteza negra y verrugosa, de formas piramidales, protege una carne firme y densa que oscila del grisáceo al negro violáceo, atravesada por finas vetas blancas que garantizan su frescura. Esta trufa aporta un aroma extraordinariamente intenso y un sabor potente, capaz de transformar cualquier receta en un plato gourmet.
Disponible en formato fresco y entero, ideal para laminar, rallar o infusionar en pastas, carnes, huevos, risottos y todo tipo de elaboraciones de alta cocina.
¿Cómo conservar la trufa si no vas a usarla de inmediato?
Nuestras trufas se entregan siempre frescas, listas para llevar a tu cocina o a la de tu restaurante.
Si necesitas conservarlas durante más tiempo, puedes congelarlas fácilmente en casa o en tu establecimiento.
Para utilizarlas, ralla la trufa directamente congelada sobre el plato.
Si vas a emplearla entera, déjala a temperatura ambiente unos minutos antes para facilitar el corte.





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