La Trufa de Verano (Tuber aestivum), conocida también como Trufa de San Juan, es una variedad muy apreciada por su perfil aromático suave y elegante. Su temporada natural va de mayo a septiembre, siendo una excelente opción para introducir la trufa en la cocina diaria y en elaboraciones de verano.
Presenta una corteza dura y verrugosa, con verrugas grandes y piramidales muy marcadas. En su interior, la trufa muestra una carne firme, cuyo color varía desde el blanco en ejemplares jóvenes hasta tonos avellana o marrón claro en piezas más maduras.
Su aroma es sugestivo y moderado, menos intenso que otras variedades, pero muy agradable. En boca ofrece un sabor suave y atrayente, con notas delicadas a frutos secos, como avellana y nuez, que combinan a la perfección con pastas, ensaladas, huevos, quesos y platos frescos.
Disponible en formato fresco, cuidadosamente seleccionada para garantizar calidad y frescura.
¿Cómo conservar la trufa si no vas a usarla de inmediato?
Nuestras trufas se entregan siempre frescas, listas para llevar a tu cocina o a la de tu restaurante.
Si necesitas conservarlas durante más tiempo, puedes congelarlas fácilmente en casa o en tu establecimiento.
Para utilizarlas, ralla la trufa directamente congelada sobre el plato.
Si vas a emplearla entera, déjala a temperatura ambiente unos minutos antes para facilitar el corte.





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